Cuatro paralelepípedos conforman un conjunto unido en los testeros en lugar de doblar en las esquinas. El más largo de ellos, el orientado hacia el oeste, colmata toda su posible longitud, ya que es aquí donde se dan las mejores condiciones tanto bioclimáticas, como de vistas hacia el parque. Los alzados son de factura similar y adoptan el mismo lenguaje compositivo ya estén en la cara exterior o interior de la manzana, puesto que contienen estancias de uso idéntico: los dormitorios. No obstante, para que las aperturas de los huecos sean las correctas los bloques, al encontrarse, se recortan produciendo sendos retranqueos a un lado y a otro de la línea de tangencia.
[+]
Cuatro paralelepípedos conforman un conjunto unido en los testeros en lugar de doblar en las esquinas. El más largo de ellos, el orientado hacia el oeste, colmata toda su posible longitud, ya que es aquí donde se dan las mejores condiciones tanto bioclimáticas, como de vistas hacia el parque. Los alzados son de factura similar y adoptan el mismo lenguaje compositivo ya estén en la cara exterior o interior de la manzana, puesto que contienen estancias de uso idéntico: los dormitorios. No obstante, para que las aperturas de los huecos sean las correctas los bloques, al encontrarse, se recortan produciendo sendos retranqueos a un lado y a otro de la línea de tangencia.
Todas las viviendas tienen doble orientación y se posicionan de forma que la zona de día se sitúa en la de mayor soleamiento, al contrario que la de noche. Ambas están separadas por la línea de baños, su espina dorsal: en uno de los lados, se ubican las salas de estar y las cocinas; y en el otro, los dormitorios. La entrada se produce en el centro, justo frente al núcleo de baños, por lo que permite ir hacia uno u otro lado con un simple giro.
Se diseña un estar inicialmente ancho y una cocina estrecha, con bancada baja en un lateral y módulos en el otro, incrustados en el volumen de la escalera. Sin embargo, al acercarse a las fachadas se produce un intercambio de medidas que reduce la anchura del primero en favor de un incremento del segundo, lo que permite alojar en ella el comedor. Además, como remate del salón se proyecta un balcón o terraza que se convierte en invernadero cuando resulta viable la captación solar. La banda de dormitorios discurre limpiamente conteniendo, tan sólo, las piezas de dormir y su distribuidor. Las separaciones entre ellas se levantan con tabiquerías de cartón yeso de fácil cambio y, por tanto, de gran flexibilidad.
La solución estética y formal del conjunto se encuentra altamente condicionada por las determinaciones bioclimáticas. Podemos diferenciar dos tipos de alzados en función de las orientaciones y los usos. Por un lado, los de salones y cocinas, emplazados al sur y al oeste, con predominio de líneas horizontales, confiados a la presencia de elementos de hormigón prefabricado blanco y potenciados por las tiras de huecos de iluminación y ventilación. Estas fachadas vuelan respecto a la alineación, por lo que las diferencias de planos y vuelos, así como la materialidad de las piezas constructivas expuestas al sol originan una gran riqueza en la combinación de luces y sombras. Por otro lado, el área de dormitorios, situados al norte y al este, se corresponden con los frentes más cerrados y estáticos, ya que se basan en la repetición de un gran ventanal por vivienda que los agrupa. Son fachadas básicamente planas, ejecutadas en fábrica de ladrillo oscuro.
Finalmente, el conjunto se apoya sobre un zócalo también oscuro en el que se integra tanto el portal, como los huecos verticales de las viviendas de la planta baja y se corona con un ático que no asoma a ninguno de los alzados. Las cubiertas son planas, transitables o no según los casos.
[-]