Audenasa propone la construcción de un nuevo edificio para albergar sus oficinas, que hasta ahora se encontraban en el centro de Pamplona. La ubicación elegida corresponde a una suave ladera con orientación sur, situada en el área de mantenimiento de Noáin. El programa se compone de despachos, cuya zonificación responde a las diversas dependencias de la empresa, alojados en la planta elevada, dejando la baja para los accesos y el aparcamiento cubierto.
Asimismo, el esquema organizativo se configura mediante un eje de distribución central: las zonas de trabajo se emplazan homogéneamente orientadas al sur, mientras que el resto de espacios “sirvientes” se distribuyen hacia el norte.
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Audenasa propone la construcción de un nuevo edificio para albergar sus oficinas, que hasta ahora se encontraban en el centro de Pamplona. La ubicación elegida corresponde a una suave ladera con orientación sur, situada en el área de mantenimiento de Noáin. El programa se compone de despachos, cuya zonificación responde a las diversas dependencias de la empresa, alojados en la planta elevada, dejando la baja para los accesos y el aparcamiento cubierto.
Asimismo, el esquema organizativo se configura mediante un eje de distribución central: las zonas de trabajo se emplazan homogéneamente orientadas al sur, mientras que el resto de espacios “sirvientes” se distribuyen hacia el norte.
La propuesta pretende ofrecer un proyecto ligado a la toma de medidas pasivas medioambientales y bioclimáticas. En este caso, la orientación, el respeto a la topografía y la inserción de la edificación siguiendo las leyes del lugar son pautas esenciales en la génesis formal de su configuración espacial: ubicación, en la ladera hacia el sur, que también ofrece amparo ante los vientos dominantes; orientación, se abre hacia el sur para una máxima captación solar en invierno y protección del sol en verano, proyectándosse una celosía; aislamiento, la fachada norte se ejecuta con multicapa aislante; y, finalmente, en cuanto a la adaptación topográfica, el nuevo bloque se contorsiona para amoldarse a las curvas de nivel, optando por una reducida intervención paisajística y los mínimos recursos constructivos. Todo ello propone, consecuentemente, un edificio paralelo a la pendiente, longitudinal, acristalado y protegido por una celosía en su cara sur, aunque cerrado, hermético y muy aislado en la norte mostrando, de este modo, una imagen derivada de su propia génesis morfológica: una pastilla suspendida, casi flotando, sobre la suave ladera verde, contorsionada levemente –repitiendo los mismos gestos que la topografía– y ofreciendo una sucesión de costillas cóncavas para defenderse del sol.
En un paisaje plano –casi de una sola dimensión– como es el de la autopista e inconmensurablemente longitudinal, esta construcción, desde donde se controla y dirige la propia empresa, se retuerce y se erige como atalaya –también longitudinal–, un nuevo “mirador”, observador… Dos losas de hormigón encintan la celosía de acero cortén al sur y sillares de neumáticos reutilizados, al norte.
La imagen del conjunto pretende establecer vínculos cercanos a infraestructuras ligadas al movimiento y al transporte y, quizás, apartadas de las habituales lecturas urbanas en programas similares.
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