casa del condestable / restauración y rehabilitación
Autor/es: Tabuenca & Leache Arquitectos / Premio Pamplona (Navarra)
Una vez fijadas las pautas de intervención y de consolidación del edificio, el proyecto se limita a asignar los usos a los espacios más adecuados. No obstante, el problema radica en la compartimentación de los mismos, ya que la mayor parte de las salas, limitadas por muros de carga, tienen una vocación unitaria definida por el perímetro de los alfarjes de madera, lo que hace complicado dividirlas.
Una vez fijadas las pautas de intervención y de consolidación del edificio, el proyecto se limita a asignar los usos a los espacios más adecuados. No obstante, el problema radica en la compartimentación de los mismos, ya que la mayor parte de las salas, limitadas por muros de carga, tienen una vocación unitaria definida por el perímetro de los alfarjes de madera, lo que hace complicado dividirlas.
Sin embargo, la reducida dimensión de algunas estancias permite ubicar en ellas las aulas y los talleres más pequeños, reservando los salones más grandes para otras actividades. El patio trasero posibilita situar en el corazón del palacio un nuevo núcleo de comunicaciones verticales –una escalera protegida y un gran ascensor–. El patio principal mantiene su papel como distribuidor, si bien su amplitud y su carácter representativo le permiten acoger exposiciones o eventos en sus distintas alturas.
En la planta baja, el zaguán de entrada recoge el mostrador de recepción e información, al tiempo que conduce al patio del que parte la escalera principal. La crujía más ancha –el antiguo local de Muebles Elósegui– alberga el salón de actos, donde se excava un graderío en pendiente, se aumenta la altura del escenario y se recupera el nivel del pavimento de la sala medieval, lo que facilita su comunicación directa con los almacenes y camerinos del sótano.
Por otro lado, la decisión de utilizar la Casa del Condestable como centro cívico representa una oportunidad única para recuperar el uso público de su patio de manzana, por lo que se decide llevar a cabo la expropiación de la franja ajardinada elevada que impedía la salida hacia dicho patio y se pavimenta.
El carácter noble de sus salones convierten a la primera altura del edificio en un lugar ideal para exposiciones, aunque también pueden organizarse recepciones o conferencias, mientras que la segunda y la tercera se dedican a talleres de actividades plásticas y manuales y a aulas, así como a una reducida oficina de gestión del centro.
Arquitectos colaboradores: Maite Zabala, Arantxa Villar, Belén Beguiristáin y Alejandro Sánchez Aparejadores: Arturo Pérez Espinosa y José Luis Sola Historiadores: Asunción Orbe y Aurelio García Ingenieros: Mikel Landa, Arancha y Ruth Guijarro y Amaia Sanz (estructuras de madera), Susana Iturralde y Raúl Escrivá (estructuras de hormigón) y GE&Asociados Ingenieros Estudios arqueológicos: Gabinete Trama Estudios estratigráficos y restauración: Sagarte