La parcela en la que se emplaza, de unos 3.300 m2, tiene forma trapezoidal. No obstante, en lugar de centrar el edificio en la misma, se opta por retirarlo y ubicarlo junto al límite oeste, liberando así el resto de la superficie para transformarla en un parque público.
El programa de necesidades requerido consistía en sala de urgencias, consulta polivalente, dos dependencias de ATS, dos consultas, dos áreas de enfermería-pediatría, zonas de espera infantil y general, así como circulación, recepción, archivo, oficio de sucio, lugar de reuniones, almacén, aseos públicos y privados y cuarto de instalaciones.
El edificio se desarrolla en una sola planta, con lo que se consigue una mayor accesibilidad y funcionalidad.
[+]
La parcela en la que se emplaza, de unos 3.300 m2, tiene forma trapezoidal. No obstante, en lugar de centrar el edificio en la misma, se opta por retirarlo y ubicarlo junto al límite oeste, liberando así el resto de la superficie para transformarla en un parque público.
El programa de necesidades requerido consistía en sala de urgencias, consulta polivalente, dos dependencias de ATS, dos consultas, dos áreas de enfermería-pediatría, zonas de espera infantil y general, así como circulación, recepción, archivo, oficio de sucio, lugar de reuniones, almacén, aseos públicos y privados y cuarto de instalaciones.
El edificio se desarrolla en una sola planta, con lo que se consigue una mayor accesibilidad y funcionalidad.
Está compuesto por dos volúmenes: el principal y el secundario. El primero tiene un marcado carácter horizontal (55 metros de longitud), con acceso y frente hacia el nuevo parque y alberga todas las estancias públicas del centro. La modulación y su disposición longitudinal facilitan la distribución de las consultas por edades e, incluso, por urgencias, posibilitando futuras adaptaciones asistenciales. La zona de espera se abre mediante un gran ventanal, buscando las vistas del parque, mientras que las consultas dan a un jardín posterior.
El volumen se despega del suelo lo que, junto con un acabado exterior de chapa de acero ondulada microperforada y lacada en color blanco, le confiere un aspecto de ligereza. La chapa perforada se concibe como una segunda piel perimetral que tamiza las vistas en las áreas donde se requiere discreción y que se rompe en determinados puntos. A ese bloque principal se macla otro secundario más compacto, con fachada a la travesía Azucarera. En él se localizan las dependencias privadas: despachos del personal, archivos, almacenes o aseos, entre otras. Esta zona se proyecta con una conexión directa para los trabajadores con las diferentes consultas. El cuerpo se posa sobre el terreno y su acabado exterior pétreo de color gris oscuro le otorga una apariencia pesada. El resto de la parcela, convertida en parque público, se compone de dos espacios claramente diferenciados. En la parte alta y sirviendo de acceso al consultorio, una plaza “dura” longitudinal de estancia con juegos infantiles; y, salvando el desnivel existente, una superficie ajardinada con principios de xerojardín, mínimo consumo de agua y especies autóctonas, que conecta con la calle Blanca de Navarra y alberga pequeños lugares de estancia. Constructivamente, el inmueble se ejecuta con forjado sanitario y estructura de hormigón armado in situ, cubierta invertida transitable, cerramiento de doble hoja de ladrillo cerámico, monocapa continuo y aplacado de piedra caliza y tabiquería interior seca de cartón-yeso.
[-]