Partiendo del programa y especificaciones suministradas por la propiedad, se diseña un único edificio de siete alturas y ático, potenciando un volumen singular que se configura como un hito en Mogotes y en la Ronda Norte. Con esta imagen representativa, se consigue albergar locales comerciales en la planta baja y hasta seis oficinas en cada una de las elevadas, lo que aporta una enorme flexibilidad.
Partiendo del programa y especificaciones suministradas por la propiedad, se diseña un único edificio de siete alturas y ático, potenciando un volumen singular que se configura como un hito en Mogotes y en la Ronda Norte. Con esta imagen representativa, se consigue albergar locales comerciales en la planta baja y hasta seis oficinas en cada una de las elevadas, lo que aporta una enorme flexibilidad.
Asimismo, su ubicación al norte de la parcela permite un mayor ajardinamiento y un acceso desde la calle con mayor calidad espacial. Por otro lado, el bloque se gira buscando su correcta orientación al norte, la mejor para esta actividad, lo que fomenta uno de sus aspectos medio ambientales al ser esta fachada totalmente acristalada. No obstante, la este y la oeste se proyectan ciegas, aunque con la iluminación y la ventilación suficientes, mientras que la sur se reserva para las zonas comunes, los vestíbulos de ascensores, las escaleras y los aseos.
Durante el día, todas las estancias disponen de luz natural. En esta línea, se plantea un patio interior que actúa como colchón energético en la medida que permite ventilaciones cruzadas en todos los espacios.
Para terminar, la planta se deforma ligeramente creando una curvatura para percibirlo de una manera más orgánica lo que, unido al ático retranqueado y al tono oscuro de sus fachadas, facilita su comprensión dentro de la ciudad.