El local ocupa la planta baja de las viviendas del número 37 y parte del patio de manzana, destacando la luz natural que entra a través de cuatro lucernarios. Resulta también reseñable el patio que, desde la calle Bergamín, llega al fondo de la bajera, después de hacer un quiebro coincidente con el paso del bloque al mismo. Es en este quiebro donde se sitúa la entrada al establecimiento, obstaculizando un anexo la continuidad de este recorrido. Sorprende el alzado de las viviendas como muro longitudinal de carga, cuando el resto de la estructura es de pilares y vigas de hormigón. Los machones, en lugar de los pilares esperados, han sido un inconveniente para lo que se pretendía: un tratamiento igual de las fachadas de la calle y del patio para conseguir superficie de escaparate en ambos lugares.
El local ocupa la planta baja de las viviendas del número 37 y parte del patio de manzana, destacando la luz natural que entra a través de cuatro lucernarios. Resulta también reseñable el patio que, desde la calle Bergamín, llega al fondo de la bajera, después de hacer un quiebro coincidente con el paso del bloque al mismo. Es en este quiebro donde se sitúa la entrada al establecimiento, obstaculizando un anexo la continuidad de este recorrido. Sorprende el alzado de las viviendas como muro longitudinal de carga, cuando el resto de la estructura es de pilares y vigas de hormigón. Los machones, en lugar de los pilares esperados, han sido un inconveniente para lo que se pretendía: un tratamiento igual de las fachadas de la calle y del patio para conseguir superficie de escaparate en ambos lugares.
Uno de los objetivos de la propuesta consiste en dejar la planta libre y prolongar el patio suprimiendo el anexo mencionado, así como seleccionar y reducir la luz norte de los lucernarios para no dañar los muebles expuestos. Además, se pretende hacer del primer tramo del patio, protegido de la lluvia por una sencilla marquesina de vidrio translúcido, el pasaje de acceso al local con el mismo pavimento de acera que invita a entrar y mirar. El rasgado de la fachada inclinada, a ras de suelo, se diseña para incorporarlo al interior y dar otro sentido al espacio.
En el transcurso de las obras, se agregó el piso de vivienda. Manteniendo el criterio de planta libre, los elementos necesarios de comunicación, ascensor y escalera se colocaron en un hueco de dicha planta.