museo arqueológico de álava / edificación dotacional
Autor/es: Mangado y Asociados / Premio Ex-Aequo Vitoria-Gasteiz (Álava)
Nos gusta imaginarnos un museo arqueológico como un cofre denso que, como todo cofre, esconde en su interior el tesoro que, pieza a pieza, la historia nos ha querido dejar. En las salas de exposición permanente, los planos horizontales son muy oscuros. El suelo de madera de “palo” casi negra y el techo continuo, también negro. Ésta es la caja que nos remite al tiempo, concentrado en las capas de tierra que durante años, una tras otra, han ido conformando ese muro espeso que es la historia.
Pero estos espacios están atravesados por unos prismas de vidrio blanco en torno a los cuales se organiza la exhibición de las piezas. Por ellos resbalará la luz procedente de la cubierta durante el día y llevarán incrustados, entre capa y capa, gráficos e información que expliquen los objetos, cuya luz evocará la aventura de la interpretación.
Nos gusta imaginarnos un museo arqueológico como un cofre denso que, como todo cofre, esconde en su interior el tesoro que, pieza a pieza, la historia nos ha querido dejar. En las salas de exposición permanente, los planos horizontales son muy oscuros. El suelo de madera de “palo” casi negra y el techo continuo, también negro. Ésta es la caja que nos remite al tiempo, concentrado en las capas de tierra que durante años, una tras otra, han ido conformando ese muro espeso que es la historia.
Pero estos espacios están atravesados por unos prismas de vidrio blanco en torno a los cuales se organiza la exhibición de las piezas. Por ellos resbalará la luz procedente de la cubierta durante el día y llevarán incrustados, entre capa y capa, gráficos e información que expliquen los objetos, cuya luz evocará la aventura de la interpretación.
El edificio se configura a partir del contexto y de la continuidad que establece con el anejo Palacio de Bendaña, actualmente museo de Naipes Fournier. El acceso principal tiene lugar a través del mismo patio que conduce al palacio y que permite entender el conjunto. Con objeto de ampliar su tamaño y dignificar con ello la entrada, la propuesta renuncia a ocupar toda la superficie planteada.
Únicamente, se utiliza una estrecha franja que se construye como si fuera un apéndice perpendicular al volumen principal y cuya misión es, amén de contener usos de apoyo, ofrecer una fachada más digna que la representada por el medianil de las construcciones colindantes.
Dado el desnivel de la parcela, se llega desde el patio, a través de un puente emplazado sobre un jardín que da luz al nivel más bajo y que, de otra manera, quedarían sin iluminación natural.
Funcionalmente, se organiza proyectando las áreas de trabajo, al igual que la biblioteca y los talleres, en la planta baja, orientada a la calle con una cota menor y con entrada independiente.
En la de acceso público, se localiza el salón de actos y la sala de exposiciones temporales y en el resto, las permanentes. La escalera principal, que comunica los distintos pisos, configura parte del alzado hacia el patio de entrada.
Autor/es: Mangado y Asociados / Premio Ex-Aequo Promotora:
Diputación Foral de Álava Constructora: Dragados, Lagunketa Inicio / Fin de obra: 02/2004 - 08/2009 Fotografía: Pedro Pegenaute
Arquitectos colaboradores: José María Gastaldo, Richard Královic y Eduardo Pérez de Arenaza Aparejadora: Laura Montoya López de Heredia Ingenieros: NB 35 Ingenieros (estructura), Iturralde y Sagüés Ingenieros, César Martín Gómez (instalaciones), Estudi Acustic (acústica) y ALS Lighting (iluminación)