El proyecto se sitúa en el extremo sur de las instalaciones deportivas de Berrioplano, entre los vestuarios y el límite oeste del solar. Por ello, para la piscina cubierta se proyecta un volumen que, además de resolver adecuadamente los requerimientos programáticos, se convierta en la imagen institucional de este complejo, un “edificio nexo” entre la sucesión de espacios deportivos abiertos y cerrados y su entorno urbano; y una “entrada” clara y concisa, donde se centralice el control de los accesos y el manejo general. Todo ello incorporando al diseño y al funcionamiento de la propuesta el bloque de vestuarios mencionado.
[+]
El proyecto se sitúa en el extremo sur de las instalaciones deportivas de Berrioplano, entre los vestuarios y el límite oeste del solar. Por ello, para la piscina cubierta se proyecta un volumen que, además de resolver adecuadamente los requerimientos programáticos, se convierta en la imagen institucional de este complejo, un “edificio nexo” entre la sucesión de espacios deportivos abiertos y cerrados y su entorno urbano; y una “entrada” clara y concisa, donde se centralice el control de los accesos y el manejo general. Todo ello incorporando al diseño y al funcionamiento de la propuesta el bloque de vestuarios mencionado.
El nuevo pabellón, de planta rectangular y compacta, se recuesta sobre la alineación exterior y sobre la construcción existente. En la diferencia de alineaciones entre ambos se genera la entrada principal, precedida por un gran porche que abraza a los dos inmuebles en una sola unidad. Éste actúa como un elemento congregante que da paso al hall central, espacio transparente y luminoso que anuncia al exterior lo que sucede en el interior y centraliza el control de accesos actuando a modo de “rótula” de la L que queda conformada por la integración de los dos bloques.
Básicamente, la planta baja se organiza a través de dos crujías de diferentes dimensiones que dividen el rectángulo original en dos partes claramente diferenciadas: la mayor, orientada hacia el norte, alberga las piscinas (al oeste) y los vestuarios (al este); y la de menor luz, al sur, contiene el hall, el gimnasio y las dependencias de servicio.
Al recinto de las piscinas se llega desde los vestuarios correspondientes. Se trata de un lugar amplio, diáfano y lleno de luz, con unas magníficas vistas que penetran a través de los grandes ventanales que se abren a la zona verde y al valle que desciende hacia el oeste. Unas cerchas de madera laminada sostienen la cubierta, aportando calidez. Cuenta con tres vasos: uno de natación con cuatro calles, otro de tratamientos con chorros de agua y camas de burbujas y un jacuzzi. También dispone de una zona de relax con tumbonas, sauna, baño turco, termas, duchas ciclónicas y fuente de hielo.
En cuanto al gimnasio, un gran ventanal introduce en él la luz del sur, al tiempo que permite contemplar los campos sembrados que descienden al oeste. Su proporción resulta adecuada tanto para la distribución de las máquinas si se utiliza para la musculación, como para garantizar una libertad de movimientos suficiente en otro tipo de actividades. Finalmente, en el sótano se sitúan las salas de depuración y de mantenimiento de las piscinas; y en la primera planta, los cuartos de calderas y de climatización.
Desde el principio, entendimos que la propuesta debía convertirse en la suma de algo nuevo a lo existente que, en vez de entrar en conflicto, se complementaran y se leyeran como parte de un todo más complejo. De este modo, obtenemos un conjunto compacto, homogéneo y macizo, en donde el juego de contrastes entre lo lleno y lo vacío, las luces y las sombras, lo alto y lo bajo, la piedra y el ladrillo viejo define su carácter y se convierte en la exteriorización de lo que sucede en el interior.
La piedra cerámica llega con el nuevo edificio, mientras que el ladrillo lo aporta el antiguo, que incluso se extiende a través del peto de la fachada sur. El diálogo entre estos dos materiales colabora a una lectura de unidad y de rotundez volumétrica.
Los huecos se abren intencionadamente. La cristalera del hall anuncia el acceso a las instalaciones, el hueco apaisado del gimnasio permite una visual más controlada y el gran ventanal de las piscinas hace que el adentro y el afuera se conviertan prácticamente en un mismo espacio.
[-]