En general, las ideas que empleamos en el estudio surgen de la contraposición entre la necesidad objetiva de orden que toda aproximación al diseño requiere, y un punto de vista más personal, subjetivo, menos racional y más pasional. En el equilibrio entre ambas se encuentra la esencia de nuestro diseño.
En general, las ideas que empleamos en el estudio surgen de la contraposición entre la necesidad objetiva de orden que toda aproximación al diseño requiere, y un punto de vista más personal, subjetivo, menos racional y más pasional. En el equilibrio entre ambas se encuentra la esencia de nuestro diseño.
Planteamos el concepto de Awen como una fractura en la realidad convencional que proporciona un punto de vista alternativo, una nueva perspectiva, convirtiendo una realidad unidimensional en otra con múltiples lecturas. Awen era utilizado por los druidas celtas para definir momentos de éxtasis intelectual o físico (como los guerreros en las batallas), en los que conectaban con el infinito, la nada y el más allá. Estos momentos suponían una desgarradura espacial y temporal, una pausa en la realidad, un silencio entre percepciones sucesivas del mundo y del yo. En esos instantes de desvanecimiento y de creación, la racionalidad e irracionalidad se confunden en un mundo deconstruido con infinitas posibilidades de crear nuevas percepciones.
En las piscinas, Awen se traduce en las piezas ordenadas y repetitivas destinadas a la natación y a la gimnasia, deportes que requieren esfuerzo físico, concentración y disciplina en el día a día. A esto se le contrapone la zona de descanso y de relax que está identificada con un mundo más lúdico, más irracional y fragmentado. Esta parte se convierte en la protagonista del proyecto, formalizándose en unos elementos “rotos” y girados.
La principal preocupación del equipo ha consistido, desde el principio, en conseguir un ambiente cálido y acogedor, donde la gente se encuentre bien y en evitar los espacios fríos, asépticos e impersonales. Estos efectos los logramos mediante el empleo de la piedra y la madera en el interior del edificio, materiales nobles, cálidos y de calidad.
Respecto al exterior, como la zona esta dominada por bloques de ladrillo rojo hemos querido distinguirlo con unas piezas muy sobrias, casi minimalistas, de color gris antracita para los elementos repetitivos y un ocre amarillo, poco homogéneo, para la deconstructiva.
Autor/es: Awen Arquitectos Promotora:
Ayuntamiento de Durango Constructora: Balzola, Emte Inicio / Fin de obra: 08/2006 - 04/2010 Fotografía: José Manuel Cutillas
Arquitectos del proyecto: Iñigo Elorduy, Chusa Castander, Virginia Domingo, Sandra González, John Hick e Ignacio Martínez-Illera (arquitectos) Colaboradores: Juan Pablo Sarricolea Torre (arquitecto) y Antonio Ferrández (aparejador) Jefe de obra: Eduardo Mazas Estudio geotécnico: Harrilur Geotecnia Control de calidad:Labein Excavaciones: Arrati Alquiler de maquinaria:Axor Suministro de materiales: Arbiotxan Electricidad: Asmotur Uriarte Iluminación: Asmotur Uriarte, Erco, Luz Bilbao Pintura: Aure Carpintería de madera:Izas Puertas y cerrajería: Hormann España Tabiquería: Inorly Techos:Erco Revestimientos y alicatados: Yeprojes Tradein Cristalería y carpintería de aluminio:Alcotan Estructura metálica y metalistería:Trameinsa, Thermeka Estructura de hormigón: Jorge Dantas Cubiertas:Cubimper Fachadas de zinc:Cubremetal Fachadas de piedra:Naturpiedra Fontanería: Jalon Ascensores:Schindler Aislamiento: Saelga, Aislamientos Euna Ferretería: Aurtenetxea Calefacción: Osoa Ondoan Pavimentos de resinas:Oca Industrial Impermeabilización:Sadekosa Filtraje: KlimaKal Protección contra incendios: Iceba Madera laminada:Holtza Paneles de madera: Parklex Vasos de piscina: Swim & Dream Mecanismos para cristal:Bellapart