Autor/es: Soler y Peralta Arquitectos Asociados Pamplona (Navarra)
El proyecto contempla la construcción de un estacionamiento subterráneo de cinco plantas bajo rasante y con capacidad para más de 1.300 vehículos. Desde la fase de concurso, las premisas que han guiado el diseño han sido garantizar la fluidez del tráfico y dotar a la ciudad de un espacio urbano de calidad que aporte el sosiego requerido en el área hospitalaria.
El proyecto contempla la construcción de un estacionamiento subterráneo de cinco plantas bajo rasante y con capacidad para más de 1.300 vehículos. Desde la fase de concurso, las premisas que han guiado el diseño han sido garantizar la fluidez del tráfico y dotar a la ciudad de un espacio urbano de calidad que aporte el sosiego requerido en el área hospitalaria.
En cuanto a la primera, se ejecuta una rampa de entrada y otra de salida tanto en la calle Irunlarrea, como en el vial de nueva creación que enlaza con la avenida de Navarra. Su colocación hace posible captar el flujo de vehículos, de forma que no se produzcan innecesarios desplazamientos, liberándola de aquéllos que buscan estacionamiento. Respecto al exterior, se idea una plaza delimitada por una gran zona verde y por los viales perimetrales. En ella se integran las áreas de estancia y se potencian los recorridos peatonales de acceso a las distintas dependencias.
En el punto de contacto de la ordenación con la futura ampliación dotacional, se genera un espacio de respeto alineado con dicha ampliación y que conecta con el camino que atraviesa la superficie verde desde la avenida de Navarra. En su vértice, se sitúa una de las entradas peatonales. La plaza, de forma trapezoidal, está limitada por dicho jardín y por la calle Irunlarrea y se configura de norte a sur en distintas franjas. En contacto con la masa vegetal, se establece un lugar de estancia lineal con bancos y arbolado. Cuenta con un pavimento de basalto flameado, en contraste con el granito que se emplea en el resto de espacios peatonales para enfatizar su carácter estático. Más al sur, se constituye el recorrido que une la rotonda con la entrada del hospital.
Por último, se proyecta una extensión mixta permeable a Irunlarrea, en la que aparecen partes pavimentadas con basalto que realzan las plantaciones arbustivas sobre parterres y arbolado, constituyendo un jardín de carácter más urbano, al otro lado de la calle y abriéndola a los peatones. Aquí, se localiza otra salida peatonal y junto a ella, juegos infantiles. La calle Irunlarrea se convierte en un vial de coexistencia para enfatizar el enlace peatonal de la nueva plaza con el resto de recintos hospitalarios.
El tratamiento vegetal se basa en el empleo de arbolado y especies arbustivas con propiedades medicinales, integrado dentro de la trama geométrica que caracteriza el proyecto.