El estudio de arquitectura VF Arquitectos, compuesto por José Luis Vélaz Ballesteros e Iván Fernández Prados, resultaron los ganadores del concurso de ideas para realizar la rehabilitación de un antiguo molino harinero del siglo XVII en la localidad turolense de Alcañiz como nueva sede de la Diputación Provincial de Teruel, y que incluirá el Centro de Interpretación de las Obras Hidráulicas del Bajo Aragón. Al concurso concurrieron un total de 55 propuestas.
El estudio de arquitectura VF Arquitectos, compuesto por José Luis Vélaz Ballesteros e Iván Fernández Prados, resultaron los ganadores del concurso de ideas para realizar la rehabilitación de un antiguo molino harinero del siglo XVII en la localidad turolense de Alcañiz como nueva sede de la Diputación Provincial de Teruel, y que incluirá el Centro de Interpretación de las Obras Hidráulicas del Bajo Aragón. Al concurso concurrieron un total de 55 propuestas.
La propuesta de VF Arquitectos para “El Molinillo”, tal como se denomina al edificio, trata de escribir “una página más en la larga historia del molino, de tal manera que éste se adapte al nuevo uso tal y como lo ha hecho a lo largo de su historia”. Según los autores del proyecto, “lejos de intentar una actuación de reconstrucción mimética del mismo, se trata de poner en valor la huella dejada por los restos de interés”.
Para ello, y en contraposición con los lienzos de mampostería y el acabado superficial austero, han proyectado un volumen ligero envuelto por lamas verticales que se posa sutilmente sobre el cuerpo reconstruido que acogerá el Centro de Interpretación. Éste representa el uso contemporáneo del edificio y se configura como un referente arquitectónico en la margen del río al tiempo que se asoma al cauce.
El proyecto elimina la condición de trasera que tuvo, mirando cara a cara a los torreones medievales del muro de Santiago y al barrio de los almudines. Si durante el siglo XVIII se incorporó el balcón, uno de los elementos visualmente más dominante de las fachadas de los edificios y bella expresión de la participación de lo privado en lo público, éste se convierte hoy en referencia de la participación de las instituciones públicas en la ciudad y sus habitantes. Se respetan, restaurándolos convenientemente, la fachada de acceso, la mampostería del cubo y el socaz, haciendo visible desde el interior el discurrir del agua.