El límite norte de Pamplona está definido por un lienzo de muralla que salva un importante desnivel hasta el lecho del río Arga. Este accidente topográfico ha marcado históricamente una barrera insalvable para la expansión de la ciudad en dirección norte y ha convertido a la Pamplona histórica en un fondo de saco, contribuyendo a su deterioro en el tiempo al carecer de la actividad necesaria para ofrecer un atractivo al ciudadano.
La comunicación de la Rochapea y del parque fluvial con el casco histórico mediante las calles Descalzos e Hilarión Eslava resulta clave ante el futuro desarrollo urbano de este barrio. Supone la oportunidad de introducir flujos a través de una de las áreas más degradadas, potenciando el eje de comunicación peatonal norte-sur del burgo de San Cernin que complementará al este-oeste (calle Mayor). Estudiando el perfil transversal del talud, se propone la instalación soterrada de elevadores inclinados 35º, ya que no afecta a la imagen del conjunto amurallado. Los puntos de embarque se sitúan uno junto al Puente de Curtidores; y el otro, en Descalzos, integrado en el vestíbulo del nuevo edificio dotacional. Se proyecta una galería enterrada que salva el lienzo de la muralla con una poterna contemporánea. Ésta se construye mediante una serie de marcos estructurales de hormigón armado de gran altura apoyados escalonadamente en la roca sana. La losa superior de los mismos soporta el relleno de tierras correspondiente hasta conseguir una perfecta integración con el resto del talud. Interiormente, se reviste mediante bandejas de panel composite de aluminio.
Los 35º de inclinación de los ascensores permiten generar una amplia superficie de acceso. Asimismo se diseña un vestíbulo acristalado para esperarlos a cubierto que, a su vez, conforma un porche exterior que aumenta el ancho de la vía pública en la calle Descalzos y en la Cuesta de Santo Domingo. El sistema consiste en dos líneas de elevadores inclinados de contrapeso independiente y cuyo recorrido se realiza a través de un paso cubierto. Son dos aparatos de capacidad para 20 personas, una cabina panorámica de 1.850 x 1.750 milímetros, completamente acristalada con vidrio de seguridad para evitar problemas de vandalismo. Por otro lado, se construye un nuevo edificio dotacional en sustitución de los situados en los números 56 y 58 de la calle Descalzos. Se diseña sin huecos exteriores, recurriéndose a la luz cenital en la planta de exposiciones y potenciando su carácter murario en consonancia con el conjunto amurallado. Se trata de una solución conceptualmente clara, que entiende el bloque como una gran puerta o pasaje público, enfatizando su comprensión como hito urbanístico. En cuanto a los materiales, éstos son nobles: piedra, tarima, mármol, vidrio…, lo que permite su integración en el paisaje, sin renunciar a una concepción e imagen contemporáneas.
El programa de necesidades contempla la creación de un centro de artesanía y un área de hostelería. La planta baja contiene tres zonas diferenciadas: desembarco de la conexión mecánico peatonal Rochapea-Casco Antiguo, pasaje de comunicación entre la calle Descalzos y el Paseo de Ronda y núcleo de comunicación vertical. Esta obligada disposición condiciona la estructura y la distribución del edificio, concentrándose los cuerpos de servicios y los despachos en uno de los medianiles y liberando el espacio central para un uso expositivo.
El volumen consta de un vestíbulo acristalado de doble altura tanto para la espera y el acceso a cubierto a los elevadores, como para la propia entrada al centro de artesanía, generándose un porche exterior que permite aumentar el ancho de la vía pública de seis a nueve metros. En la segunda planta se conforma un área de exposiciones, que recibe luz natural desde el lucernario superior del pasaje tamizada por un revestimiento de placas de alabastro. Finalmente, en la tercera se sitúa un café restaurante que dispone, a través de un gran ventanal, de vistas privilegiadas de la Rochapea y de los alrededores de Pamplona. El núcleo interior lo ocupan la cocina y la barra-bar. La Ronda Descalzos o norte es el tramo comprendido entre el Portal Nuevo y el antiguo Portal de la Rochapea. La estructura defensiva se reduce a la cortina o muralla principal del frente de Juslarrocha, que se ha conservado íntegramente y en buen estado. Ésta describe una línea con ligeros quiebros para adaptarse a la topografía del terreno. La superficie del paseo tiene una anchura media de entre cinco y seis metros, comprendidos entre el pretil de la propia muralla de una altura media de 0,95 y las fachadas posteriores de las casas. También consideramos fundamental la recuperación de la imagen de la ciudad desde la propia ciudad, una visión de las murallas y del perfil del casco antiguo tal y como fueron concebidos, acorde con su valor histórico y arquitectónico, permitiendo admirar el conjunto monumental prácticamente oculto por una masa descontrolada de arbustos y arbolado. Para ello, proponemos una labor de limpieza que permita una lectura rigurosa y coherente del patrimonio histórico-artístico y de su espacio urbano. Por último se acomete la pavimentación integral del área, ya que posibilitará la aproximación del ciudadano y del visitante a un entorno privilegiado tal y como sucede en numerosas ciudades con recintos amurallados similares.
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